Psicología

4 reglas básicas para volver al ruedo después de una separación

Una ruptura de pareja puede modificar por completo la relación que tengas contigo mismo y con tu entorno, por ello, reincorporarte a un estilo de vida individual no es tarea sencilla, más si existe una fuerte presión por parte de la familia, amigos y sociedad en general. La idea de volver a sentir esa libertad tan s1ngular es algo que, muchas veces, no se puede manejar tan fácil, empieza un nuevo gozo de individualidad, se retoman acciones personales con mayor intimidad, si estás en este punto de quiebre, estos consejos te pueden ser muy útiles para disfrutar esta nueva y diferente etapa.

1.- Mantén una actitud positiva

Es indispensable para poder sobrellevar los momentos de crisis y shock en los que se ven envueltas las emociones. Por ello, evita aislarte, practica meditación o yoga, recuerda que las personas que se separan vuelven a tener pareja (si así lo desean), cuando se termina una relación, no significa que finalice la vida social o amorosa.

actitud-positiva

2.- Periodo de duelo

Toda pérdida requiere de este tiempo y espacio para poder recuperarse, sin embargo, si el duelo lleva más de un año y no te puedes despegar de ese pasado, es necesario acudir con un especialista o terapeuta para poder trabajar con las emociones y así superar de la mejor forma la pérdida.

duelo

3.- Separar lazos económicos

Maneja tus propias finanzas, cancela las tarjetas mancomunadas, si es que las hubo. Si tienen deudas compartidas, liquida tu parte lo más pronto posible, que el dinero no sea el lazo que tengas con la persona de la que te separas te traerá menos conflictos, y si él o ella te ayudaba a administrar tu dinero, entonces es tiempo de que lo hagas solo/a, toma un curso si lo requieres, pero no dependas de tu ex.

4.- Supera el enojo

Este sentimiento es uno de los factores que más impiden aceptar la soltería, no dejes que éste te prohíba perdonar lo que sucedió en lo plural para comenzar una nueva relación con el ex, pero esta vez desde un acto personal, ya no como un conjunto. Olvida el odio o rencor hacia esa persona y acepta el cambio como un proceso positivo que te permitirá verte y ver distinto.